Contra las patrias, el Viejo Maestro




La nacionalidad del obrero no es ni francesa, ni inglesa, ni alemana, es el trabajo, la esclavitud libre, el automercadeo. Su gobierno no es ni francés, ni inglés, ni alemán, es el capital. Su aire nativo no es ni francés, ni alemán, ni inglés, es el aire de la fábrica. La tierra que le pertenece no es ni francesa, ni inglesa, ni alemana, está a unos cuantos pies bajo el suelo.
Karl Marx: Crítica de «El sistema nacional de economía política» de Friedrich List

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sábado, febrero 11, 2012

La Copia Blanco.

(LEER LA COPIA BLANCO) 

Introducción.

Me atrevo a enviar un cuentecillo que escribí hará 15 años donde saqué a Cervantes y, ¡como no! a Sevilla en el contexto de abortar una rebelión morisca a finales del XVI y a partir de una copia apócrifa del famoso libro de Pedro de León S.I., que siendo algo así como capellán de la Carcel Real en el tiempo en que Cervantes estuvo preso, además de condiscípulo del autor del Quijote en el colegio de los jesuitas de nuestra ciudad, para nada menciona a nuestro autor en su obrita sobre la carcel de Sevilla, (para frustración e ira de los cervantistas) eso...en las copias que se conocen de ella, pero yo..¡conozco otra: la Copia Blanco!

En realidad es solo una suerte de jueguetillo algo gamberro donde quise verter todo lo que sabía sobre el tal Gonzalo Seniz, un nombre doble para dos personajes históricos obviamente distintos, uno coliderando la rebelón morisca de Las Alpujarras y el otro, del que se ocupa esa obrita, mas o menos 30 años después,en Sevilla,  es curioso que solo Caro Caroja los pone en relación y se interroga  - así como al paso - sobre el posible parentesco.

Por lo demás es una broma que les gasto/me gasto a los cervantistas siempre a la busca de mas datos históricos sobre el personaje de sus desvelos, muy frustrados porque ni Cristóbal de Chaves en su Relación de la Carcel de Sevilla ni Pedro de León en el volumen de larguisimo título que por su naturaleza de haber sido escrito no para la imprenta (públicado por la diputación de Granada bajo el título Grandeza y miseria de Andalucía) sino por mandato de sus superiores, es altamente apreciado como fuente historiográfica, en ninguno de los dos, ya digo, se dice una palabra de Cervantes. Naturalmente ambos volumenes los he leidos, así como otro de Herrera Puga (http://www.jesuitas.info/Necrol%F3gica%20Puga.pdf) sobre el libro de P. de León títulado Sociedad y delincuencia en el Siglo de Oro, la edición del original de León lleva tambien su nombre, aunque este que firma Puga es mas o menos un adelanto, publicado aquél en la BAC.

A un buen amigo tan cervantista como aficionado a la buena mesa, recreador de platos del Quijote, le escribí lo que sigue, agradecido por leer "mi" copia:

" Genial la cocina cervantina, ¡esos duelos y quebrantos que necesitan notas al pié! me han hecho recordar unos moriscos granadinos algo mas tardíos que mantenian colgada de su puerta un pernil de cerdo, excusatio non petita, acusatio manifesta, pues eso, y mas en una clave islamica permisiva para con esa suerte de exageraciones y exhibiciones cristianas y antimahometanas incluso, aludo aquí a la taqqiya o kitman, justamente bajo cuya influencia se alude en cronistas de la época a la falsedad de los andaluces, Teresa de Avila, mismamente, y, en mi opinión, hay que entender la poco explicable maurofobia cervantina en algunos pasajes, no, desde luego, en el muy comprensivo y amable del morisco Ricote de el Quijote, como en el alegato del Persiles, o en el claramente criptico por lo enfáticamente maurófobo Coloquio de los perros. Hace mas años aún, a mediados de los 80, me encargaron un prologo y edición critica de una breve antologia de las narraciones literarias de tematica morisca, Ginés perez de Hita, el Ozmin y Daraja, etc.,  allí me ocupé de la novela inserta en el Quijote: de El Cautivo (no recuerdo ahora los capítulos) donde se desvela la verdadera actitud del de Lepanto hacia la minoría, mas propia de un verdadero cristiano, erasmista, comprehensivo y para nada represivo, temeroso de "la Santa"  y de dudoso origen converso."

Pero además de árboles, hay Bosque, eso el lector atento sabrá encontrarlo en tan escurridiza copia, penúltima excrecencia literaria en  la que elijo a Cervantes para zarandearlo entre afirmaciones nacionales o amenazas de ellas, escrita con el telón de fondo de la URSS deslaminandose.

Sevilla, febrero de 2002

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