Contra las patrias, el Viejo Maestro




La nacionalidad del obrero no es ni francesa, ni inglesa, ni alemana, es el trabajo, la esclavitud libre, el automercadeo. Su gobierno no es ni francés, ni inglés, ni alemán, es el capital. Su aire nativo no es ni francés, ni alemán, ni inglés, es el aire de la fábrica. La tierra que le pertenece no es ni francesa, ni inglesa, ni alemana, está a unos cuantos pies bajo el suelo.
Karl Marx: Crítica de «El sistema nacional de economía política» de Friedrich List

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sábado, febrero 25, 2012

¿Existe la clase trabajadora?


Vicenç Navarro
es Catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra (UPF)

La clase obrera no ha desaparecido en España, en contra de lo que cree la cultura mediática y política, pero su abstención electoral sigue creciendo

A la vuelta a Catalunya y a España, después de vivir en Suecia, Gran Bretaña y EEUU, me sorprendió encontrar la percepción generalizada en las culturas políticas y mediáticas de nuestro país que asume que la mayoría de la ciudadanía española pertenece a la clase media o se define como tal. Se asume que la clase trabajadora ha ido disminuyendo, al punto de desaparecer del discurso político y mediático del país.
A veces, aun admitiendo que la clase trabajadora continua existiendo, se asume que los trabajadores se consideran en su mayoría miembros de las clases medias. De ahí que sea muy infrecuente oír en los discursos políticos, incluso de dirigentes de izquierda, referencias a la clase trabajadora. Es más, si tales términos se utilizaran es muy probable que los medios de información y persuasión les criticaran, acusándoles de "anticuados", calificativo que a los políticos, y sobre todo a los de izquierda, les causa pánico. Por lo visto, modernizarse significa olvidarse de que en España continúa habiendo clases sociales.
EL LECTOR me permitirá que cuente una anécdota que refleja esta realidad. En las elecciones legislativas de 2000, cuando estaba asesorando al mayor partido de la oposición en España en temas de política social, sugerí que se propusiera ampliar la cobertura sanitaria pública a los servicios de dentista, todavía no incluidos en el Sistema Nacional de Salud, lo cual explica que el número de caries y dientes ausentes en España entre niños de familias de clase trabajadora no cualificada sea siete veces superior, por ejemplo, al número de caries y dientes ausentes de niños de familias burguesas o pequeño burguesas.
De ahí que propusiera la extensión de tales servicios a todos los ciudadanos, comenzando por los niños, tal y como lo había propuesto antes el candidato Schröder, del Partido Socialdemócrata alemán. Éste, a fin de ilustrar el mensaje, utilizó un póster en el cual se veía a un sonriente niño de clase trabajadora de 12 años al que le faltaban dos dientes frontales. En tal póster se leía un reclamo político: "No permitamos que se pueda reconocer la clase social de los niños alemanes mirándoles la sonrisa". Siguiendo mi sugerencia, el PSOE adoptó la propuesta, el eslogan y el póster alemán.
En la conferencia de prensa para presentar el programa en Madrid, el periodista del diario de mayor venta en España criticó el eslogan y el póster y preguntó críticamente al candidato socialista si su partido pensaba utilizar un discurso "anticuado" de clases sociales en España. Como asesor del candidato respondí al periodista y le recordé que en España hay clases sociales y que la probabilidad de estar enfermo (incluyendo las condiciones dentales) y morir depende en gran manera de la clase social del individuo.
Como promedio, los miembros de la burguesía viven dos años más que los de la pequeña burguesía, los cuales viven dos años más que los de las clases medias, quienes viven dos años más que los miembros de la clase trabajadora cualificada, que viven dos años más que los miembros de la clase trabajadora no cualificada, los cuales viven dos años más que los que los desempleados crónicos. Diez años de vida es la diferencia de pertenecer a uno de los dos polos sociales, tres años de diferencia más que en el promedio de la UE, que son siete.
CLASES SOCIALES existen en España y la manera en que la gente vive, enferma y muere depende mucho de cómo se ubica en la estructura social. La mayoría de la población pertenece a la clase trabajadora y se define como tal cuando las encuestas se realizan con rigor y no como constantemente se hacen, incluso por el Gobierno español, preguntándole a la ciudadanía si pertenece a la clase alta, media o baja. No es de extrañar que la respuesta de la mayoría de la población sea que pertenece a las clases medias. Ahora bien, cuando se le pide a la ciudadanía si es clase burguesa, pequeño burguesa, clase media o clase trabajadora, la mayoría, tanto en Suecia, Gran Bretaña y EEUU como en España, se define como clase trabajadora.
La ignorancia de este hecho implica que tal clase se abstenga de participar en las elecciones al no sentirse reconocida en el debate político del país. La gran abstención (sobre todo entre la clase trabajadora) en las últimas elecciones de Galicia y de Catalunya, así como en las legislativas españolas, traduce esta realidad.
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