Contra las patrias, el Viejo Maestro




La nacionalidad del obrero no es ni francesa, ni inglesa, ni alemana, es el trabajo, la esclavitud libre, el automercadeo. Su gobierno no es ni francés, ni inglés, ni alemán, es el capital. Su aire nativo no es ni francés, ni alemán, ni inglés, es el aire de la fábrica. La tierra que le pertenece no es ni francesa, ni inglesa, ni alemana, está a unos cuantos pies bajo el suelo.
Karl Marx: Crítica de «El sistema nacional de economía política» de Friedrich List

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lunes, abril 02, 2012

Adversus nacionalistas: no compro motos.




José M. Delgado.

(publicado en Re(d)forma en Serio, enero 2008)

El panorama electoral para marzo es desolador, el PSOE y el gobierno es plan corteinglés a la busca de un ignorado yacimiento descubierto por el último asesor, girando MAS a la derecha, que ya es decir, el PP a lo suyo, administrando antiterrorismo (que también es espantajo ideológico del Arbusto USA) y cultivando el huerto, sin desmarcarse de una vez del maldito franquismo, IU para llorar, de banderilleros gubernamentales, UPyD y su Rosa Pálida definitivamente abocada al liberalismo (¿no saben lo que hoy quiere decir "liberal"? ¿acaso ignoran que su acepción al dia de hoy - mediante Jiménez Losantos, Rodriguez Braun, y tantos chiens de garde mas cerca de Von Mises que de Stuart Mill? ¿saben lo que vende Vargas Llosa?).

La izquierda comunista en general desespañolizada, derecho de autodeterminación mediante - que hay que hace olvidar la dictadura del proletariado- , lastrada con el peso muerto de su colusión/confusión con el nacionalismo identitario.

El año que termina ha sido el año de las víctimas, de su utilización político electoral, esta constatación no puede llevarnos a ignorar el sufrimiento de todas ellas, también de las que lo han sido de otro terrorismo menos concreto y si más difuso y evanescente, sufrido en mil formas de exclusión, amenazas veladas, intolerancia, a todos los vascos que se reclaman, también, españoles y no renuncia a su libertad de expresión, lo que defiendo aquí es que no es posible olvidar la clase de terrorismo nacionalista al que nos enfrentamos, sus apoyos, su implantación, su reproducción en cada nueva generación de jóvenes vascos, en el fondo de saco de odio a España, de resentimiento que anida en el entorno familiar y vecinal de los presos vascos y en la necesidad y en la extrema dificultad de poner fin a todo ello. Sobre una constatación de estos hechos se han construido todos los intentos de diálogo o negociación que distintos gobiernos han pretendido, y todos ellos no tenían ni deberían haber tenido nada que negociar que no fuera alguna modificación de las condiciones de encarcelamiento de los etarras presos, a esa perspectiva de "paz por presos" - perspectiva a largo plazo, se entiende - se opone frontalmente la AVT, instrumentalizada por el PP, con gran apoyo ciudadano, ello deja a los gobiernos con tan solo la persecución policial y judicial contra ETA.

No es posible negar que es una perspectiva inédita desde la llegada de la democracia: siempre los gobiernos han tratado de complementar la persecución policial y judicial, oscilando entre varios intentos de negociación, y el terrorismo de estado de los GAL, la AAA, el Batallón Vasco-Español. ¿Que garantías hay de que con solo el acoso y persecución policial pueda dar el fruto deseado, es decir, la desaparición de ETA y de la violencia tipo kale borroka que apenas enmascara una exitosa limpieza etnica? Muchos gobernantes han tenido serias dudas, dudas que a su tiempo han sido compartidas por muchos ciudadanos. Creo que la memoria de Ernest Lluch nos impedirá olvidarnos de esos intentos, legítimos igualmente, de otear un horizonte de solución definitiva.


Creo que lo justo hubiera sido que ZP rechazara y que hubiera sido enfáticamente ratificado por la autorización parlamentaria al "proceso de paz" que el derecho de autodeterminación pudiera ser materia de negociación o supuesto "reconocimiento", que fuera aplicable a España, que estaba y está pensado para los países colonizados y punto. La autodeterminación es sinónimo de independencia, y es una falacia afirmar lo contrario, de ser de otro modo los nacionalistas reclamarían autogobierno, o mas autogobierno. Ningún estado lleva en su constitución alusiones a que parte de su territorio puedan ejercer tal derecho, nada en el derecho internacional público permite a catalanes y vascos acogerse a ese derecho, y lo saben todos, ¿porque no han recurrido ya a la ONU, al tribunal de La Haya? deberían hacerlo si creen que la razón les asiste.
La democracia apenas existe en el ámbito internacional, los DDHH a fuer de vagos no son reclamables ante ningún tribunal estatal excepto en casos de flagrante violación, ni siquiera así, ahí está Chechenia y el genocidio ruso. Es cierto que, al final, es el concierto de los estados, de las grandes potencias en particular, quienes al cabo deciden sobre la "legitimidad" - léase "viabilidad" - de la reclamación del ejercicio del derecho de autodeterminación por parte de una entidad territorial incorporada a un estado, invariablemente débil y con escasa o ninguna protección de las grandes potencias. ¿Puede alguien en su sano juicio imaginar a Francia, Alemania, Italia, Rusia reconocer una declaración de independencia del parlamento catalán o vasco? ¿no es mas imaginable que España, el gobierno español del signo que sea, considere tan peregrino reconocimiento como un caso gravisimo de injerencia, cercano al casus belli, de concretarse en apoyos sustantivos materiales?

Creo que harían bien, tanto las derechas nacionalistas periféricas, como las izquierdas leninistas que llevan famoso derecho como pedigrí democrático, a dejarle claro a militantes y electores que a pesar del celofán buenista, jesuítico, en que envuelven su reclamación autodeterminista, es mas "viable" en este país y en cualquier otro someter a referéndum de la totalidad de la ciudadanía si prefieren el Socialismo al Capitalismo que el permiso para desgajar el mas minimo trozo del territorio de la nación-estado.  Esto deberían entenderlo bien los moderados nacionalistas, las burguesías, esos que en Euzkadi contestan a las encuestas sobre su opinión sobre la independencia con un "depende", bueno pues que abandonen toda esperanza de que pueda depender de la buena voluntad de ningún gobierno español, y que sería bueno que familiaricen con la idea de que en esa ordalía las perspectivas mas "desagradables" - por decirlo de manera suave - hagan terrible acto de presencia, ejemplos históricos de ello: abundan, la eclosión de Yugoeslavia no es el único caso.

Claro es que si consiguieran todo el arco independentista en cualquier tipo de elecciones tal aplastante mayoria que sea imposible no atenderla, entonces, los españoles sin duda nos dividiremos: unos exigirán que se aplique la constitución a rajatabla, ocupación militar si fuere necesario, otros seguramente (si podemos, si los serbios nos dejan) nos negaríamos a tales eventos, mientras tanto, que no nos pidan apoyo para su causa a los españoles, a los que accedemos a subsumir identidades locales bajo el gentilicio estatal. Tampoco vamos a estar indefinidamente haciéndonos el sueco mientras con el dinero de las pensiones, de la sanidad, se compra voluntades nacionalistas.

Nuestro buen vasco independentista no se corta un pelo, en cuestiones de moral nos da sopas con honda, claro es que la probabilidad de convencernos de que indeterminadas personas corren riesgo cierto de "perecer" a causa de la cerrazón de los enemigos de la libertad del pueblo vasco es escasa, muy escasa, extraordinariamente escasa, ¡mientras haya alguno que lo crea!, sobre todo de puertas para adentro, sin que su conciencia sufra inquietud alguna. Así habla también Ibarretxe y Arzalluz, cuándo no acertaba con el cinismo, volvía por sus fueros: las enseñanzas tardoignacianas, la moral laxa, el probabilismo, (probabilismo: http://es.wikipedia.org/wiki/Probabilismo.
Creo que en la charca moral jesuítico-estalinista donde se revuelca el mundo nacionalista vasco, el bueno de Stalin no aportó el condimento mas picante, aunque no se sabe, ¡también fue seminarista!

La "locura de la lucha armada de ETA" o mejor, su miserable hipocresía, está también en su objetivo, común a todos los nacionalistas segregacionistas, de presentar como un derecho democrático la fragmentación del único marco a cuyo interior los derechos democráticos puedan ser efectivamente exigibles ante un tribunal, esto es, el marco del estado, los estados español y francés, fuera del estado, los derechos humanos, acuerdos internacionales, etc, son mas difusos, difíciles de reclamar, al albur de los intereses de las grandes potencias - los casos China versus Cuba, por ejemplo - salvo en casos de muy flagrantes violaciones, en todo caso EL DERECHO DE AUTODETERMINACION SOLO ES EXIGIBLE CON SENTIDO Y SIN HIPOCRESIA SI SE PRETENDE LA INDEPENDENCIA, Y ESTÁ EXCLUIDO DE CASOS COMO EL QUE AFECTA A EUZKADI-CATALUÑA-ESPAÑA, reservado para situaciones de dominio colonial o semejante, así que, la condena necesaria de la tortura a detenidos abertzales, la simpatía con Ormazábal, el respeto a las práctica de la desobediencia civil no-violenta, a Thoreau, para nada por vía de irresponsable buenísimo puede llevarnos a la solidaridad con una causa nada respetable - el independentismo nacionalista - ni por su democraticidad, ni por su respeto a los DDHH de miles de vascos "españolistas" , ni por su ubicación al interior de ningún proyecto de izquierdas, parasocialista o en pro de la emancipación del capitalismo.

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